Preparadores de alimentos y personal de Bienestar Universitario participaron en un taller enfocado en la certificación de espacios saludables en la Unidad Regional Centro Norte.
Guamúchil, Sinaloa (Paher Portal).- La mañana de este miércoles 28 de enero se llevó a cabo el taller de Buenas Prácticas de Higiene en el auditorio de Vicerrectoría de la Unidad Regional Centro Norte (URCN) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), impartido por personal de COEPRISS, con el objetivo de capacitar a los preparadores de alimentos de la universidad y a integrantes de la Unidad de Bienestar Universitario, a fin de garantizar un manejo higiénico de alimentos y bebidas en las tiendas escolares.
La bienvenida estuvo a cargo de la MC Maricruz Martínez Miranda, encargada de Bienestar Universitario en la Unidad Regional Centro Norte, quien agradeció la asistencia de los presentes y destacó que la universidad se mantiene preocupada y ocupada en promover un bienestar saludable entre alumnos, docentes y personal administrativo de la UAS.
Por su parte, el Dr. Mario Soto Velázquez, vicerrector de la Unidad Regional Centro Norte, agradeció a los asistentes y a las autoridades que integraron el presídium por acudir a compartir la información. Subrayó que este taller permite conocer y aplicar estrategias para contar con espacios saludables, atendiendo los lineamientos de COEPRISS, con el propósito de brindar un servicio de calidad y con calidez a estudiantes y maestros, fomentando así una vida saludable dentro de la comunidad universitaria.
El taller fue impartido por el Lic. Oscar René Mascareño Gutiérrez, representante de COEPRISS, quien junto con su equipo explicó que esta capacitación está dirigida tanto a licenciaturas como a preparatorias. Señaló que el proceso forma parte de una certificación en buenas prácticas de higiene y manejo higiénico de alimentos, mediante la cual se busca acreditar a la universidad con un reconocimiento distintivo.
Finalmente, Mascareño Gutiérrez enfatizó que la intención principal de COEPRISS es disminuir los riesgos sanitarios que puedan afectar a la población escolar, certificando las unidades de consumo y cocinas universitarias, contribuyendo así a la protección de la salud de la comunidad educativa.









